7 de julio de 2011

Cruzamos el oceáno... ¡para llegar a Seattle!


Pues sí, finalmente lo logramos.

Después de lo que podríamos definir como una auténtica Odisea felina, logramos llegar todos, sanos y a salvo, cruzando el Atlántico a cargo de Lufthansa, la familia al completo (unos más felices que otros... dos gatos en cabina y dos en bodega). Claro que a ninguno le gustó la experiencia, pero todos llegaron bien y la aerolínea fue muy amable (la única por cierto, ya que tuvimos que pasar por un laaaargo proceso previo de investigación, preguntas, reservas y cancelaciones con otra compañías aéreas que no estaban dispuestas a facilitarnos nada de nada para que pudiéramos emigrar todos juntos, nosotros y nuestros queridos peludos: Hanky, Bastet, Maya y Tequila.
No voy a decir nada más acerca de las aerolíneas que no quieren saber nada de animales (aunque su marketing diga lo contrario...) Ahí queda eso. Si preguntáis a una compañía y sentís que no os tratan bien, a tomar viento y os vais a otra parte. Os aseguro que SÍ hay gente que os quiere ayudar, y a vuestros animales también. 

Sí tengo que agradecer y mucho a Lufthansa, y os lo recomiendo sobretodo si tenéis que hacer trayectos largos y con escalas con vuestros animales. 
Una sugerencia: haced las reservas y pago de los billetes directamente en el aeropuerto, en la ventanilla de la compañía. Explicad vuestra situación, cómo queréis viajar con vuestros animales y pedid la mejor opción para realizar vuelos lo más cortos posible, directos a destino o con sólo una escala.
El personal de Lufthansa del aeropuerto del Prat (Barcelona) fue MUY eficiente, amable y resolutivo.

Nosotros viajamos en clase turista/económica, pensando que nos íbamos a despachurrar después de tantas horas con dos gatos metidos entre los pies... pero no fue para tanto.
Volamos Barcelona-Frankfurt-Vancouver, y desde Canadá cruzamos la frontera por tierra en coche hasta Seattle, para evitar las dos escalas que hace la compañía hasta llegar a Seattle vía aérea desde Barcelona.

Lo prometido es deuda... aunque un mes después, pero aquí va, para todos los que me lo habéis pedido, y para los que no pero estáis desesperados buscando información al respecto:


CÓMO VIAJAR EN AVIÓN CON GATOS
(o la epopeya de cuatro gatos emigrando desde Barcelona hasta Seattle)

Algunas aerolíneas tienen un tipo de embargo que no les permite llevar animales en ciertos meses del año. Confirma antes de reservar que puedes viajar con tus animales en las fechas que deseas hacerlo.
Estas fechas de embargo en las que no pueden llevar animales suelen ir más o menos desde Octubre hasta Marzo y desde mediados de Mayo hasta Septiembre.
Así que ya me dirás cuándo te permiten llevarlos... en fin.

Lufthansa NO tiene embargo de este tipo, y puedes llevar a tus animales todo el año, siempre que haya espacio en el avión y reserves con la antelación suficiente.

Parece que tenga comisión por hacerles publicidad, pero no es así. Simplemente hay que reconocer cuando las cosas se hacen bien, y sobretodo a nivel personal siento que me han ayudado a hacer posible un imposible...
Si escribiera aquí la lista de las aerolíneas que contacté antes y me trataron como a un felpudo por querer mudarme con mis cuatro gatos, os quedaríais asombrados. ¡Incluso ofreciendo pagar los billetes en Business! Que no es que pueda permitírmelo, pero una ya no sabe por donde salir en estos casos...

Papeleo veterinario

Hay que informarse muy bien de los requisitos para viajar con animales al lugar de destino.
Nunca piden las mismas cosas, y lo mejor es hablar tanto con la aerolínea (que tiene sus propios requisitos) como con la embajada del país al que vas.
Consulta temas veterinarios, cuarentenas, tasas de importación, etc. Incluso yendo de paso tienes que pasar por mil cosas para que te dejen entrar a veces.

Lo más común en vuelos transatlánticos es:

- vacunas (trivalente, rabia)
- desparasitaciones (internas y externas)
- microchip o tatuaje
- pasaporte UE
- cartilla veterinaria al día con todos los datos
- fecha de esterlización, en la cartilla veterinaria
- acreditar que es negativo en Inmunodeficiencia y Leucemia (en el caso de felinos), en la cartilla veterinaria
- certificado de salud (48h antes del vuelo)
- certificado de vacunación antirrábica (la vacuna debe administrarse como mínimo un mes antes del viaje, pero no más de 6 meses antes)

Si planeas regresar a la UE, tienes que hacerles un pasaporte y un análisis de sangre para certificar que no tienen rabia. Este tipo de serología se tiene que enviar a no sé qué lugar en España y puede llevar hasta 6 meses... así que infórmate bien de si lo necesitas o no.
Además, todos deben tener el microchip puesto, y tener cartilla veterinaria al día.

Si tienes que vacunar, desparasitar, solicitar certificados de salud y de vacunación antirrábica a tu veterinario colegiado, hacer análisis de sangre, etc. empieza el proceso con tiempo, al menos 3-4 meses antes. 
El certificado de salud debe tener fecha de 48 horas antes de salir de viaje, requisito de las aerolíneas. 
Leí en muchos sitios que debía tener fecha de como máximo 10 días antes del viaje, pero luego en el aeropuerto me dijeron que eso es el requisito del destino. El de las aerolíneas es de 48 horas antes. O sea que debes llevar a tu animal como mucho dos días antes o el día anterior a tu viaje y que tu veterinario colegiado te firme y selle el certificado.
Cuidado con esto, o te pueden impedir volar con tu animal si la fecha es anterior.

Luego está que te pidan todas estas cosas o no al llegar... pero bueno, al menos lo tienes todo, y así si te lo piden puedes tener la tranquilidad de que no te retendrán a tu animal en aduanas... ¡o que no te dejen entrar!
Si os contara cómo fue mi entrada a EEUU, más de uno se arrancaría los pelos. Por suerte, aún no se sospecha de gatos "terroristas"...

Algunos destinos tienen unas "tasas" que debes pagar al llegar, en el control de animales, o de agricultura y alimentación, depende. Se paga y punto, no hay alternativa.

La aerolínea también te cobrará unas tasas por cada animal que lleves.
No lo recuerdo exactamente, pero diría que nosotros pagamos unos 150 euros por gato con Lufthansa.
Como estas tasas también se actualizan, lo mejor es preguntarlo todo al reservar los billetes, porque tendrás que pagarlo al facturar o antes de embarcar el día del viaje en el aeropuerto.

¿Cabina o bodega...?

A nosotros sólo nos permitían llevar a dos gatos en cabina y dos en bodega de animales, en un mismo vuelo, y así lo hicimos.

La verdad es que yo era bastante reacia a la idea de llevar a mis gatos en la bodega de animales, pero el personal de la compañía me informó de que su bodega de animales está separada de la bodega de equipaje, situada debajo de la cabina de los pilotos. Además, está climatizada (aire acondicionado y calefacción, tiene luz, espacio entre unos transportines y otros, y los transportines van fijados al suelo para que no se muevan.
Esto me tranquilizó. Un poco.
Pero tuve que acceder, porque era la única manera de llevar a mis cuatro gatos para mudarme a EEUU en un solo viaje.

Transportines 

Los gatos tienen que viajar en un tipo especial de transportín, marca VARI, de máxima seguridad, medidas y materiales, que voy a poner en este enlace para facilitaros las cosas.
Yo los compré en esta misma web, para gatos es el tamaño más pequeño, y los recibí con los bebederos de plástico incluidos y pegatinas (de "animal vivo" para pegar afuera, y otras para poner los datos del animal y que los empleados de la aerolínea puedan rellenar en caso de alimentarles o darles agua). El precio está muy bien.

Lo mejor es comprar los transportines unas semanas antes y dejarlos abiertos en casa, poner una manta o cojín plano dentro para que se familiaricen con él. Así será menos traumático para llevarlos en el viaje, su propio olor les tranquilizará al haberlos usado como cama.

Preparando el viaje: alimentación y organización

Alimenta a tu gato al menos 6 horas antes de salir, con lata (o lo que le guste) y pienso.
Cuando termine, retira toda la comida y deja sólo el agua.
No debe comer más, hasta llegar a destino. Pero sí debe beber.

Una vez tengas todo tu equipaje, documentos y demás, lo último es meter al animal en el transportín. Intenta que no sea muy estresante... mejor que vaya tranquilito de entrada.

Lleva todos los papeles veterinarios en mano contigo. Te los pedirán en el aeropuerto, al salir y al llegar. No los metas en la maleta que factures... llévalos en cabina, en el bolso o mochila, ordenado y claro para que sepas qué entregar cuando te lo pidan.

¿Sedantes...?

¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡NOOOOOOO!!!!!!!!!!!! 
Ni se te ocurra.
Puedes poner en peligro la vida de tu animal. Los sedantes dificultan su capacidad de regular la presión y la temperatura en el avión, así que no te la juegues.
Sí, es algo más difícil pasar el control de seguridad, y estará más nervioso. Pero ante todo quieres que tu animal llegue vivo y a salvo, ¿no? 
Pues eso, no le drogues.

Como alternativa, hay algunos remedios que pueden ayudar. Por ejemplo, el famoso "Rescue Remedy", o "Happy Traveller". Al menos esto no pondrá en peligro su salud.

El control de seguridad del aeropuerto... con gatos, ¡ja!

Lo peor es pasar el control de seguridad, porque tienes que sacarlos del transportín y pasar con ellos en brazos el detector de metales. 
Sí... TREMENDO. 
Seguro que sólo con pensarlo te tiemblan las rodillas.
Porque además no te permiten ponerles un arnés o collar para agarrarlos mejor, o por si acaso se escapan.  No, esto se hace a pelo. Pero no te preocupes, que se puede.
Así que tómate una tila al salir de casa, hazle la manicura al gato y hala, a la aventura.

Para pasar el control de seguridad:
Os sugiero que primero os saquéis los zapatos, cinturón y todas vuestras cosas, lo pongáis todo en la bandeja para pasar los rayos x, y al final saquéis al gato y paséis el detector de metales lo más rápido posible.
Si viajáis acompañados hacedlo entre los dos, y que el otro prepare el transportín al salir de la cinta de rayos x. Ayuda bastante, en especial si os toca personal de seguridad con "miedo a los gatos" que se aparta y te dice que no te puede ayudar y que te las apañes tu solo... ejem...

La bodega de animales

Para el viaje de los animales no se permite llevar juguetes, pero sí poner un cojín, una manta o pañal. 
Yo les puse unos cojines de los que se usan para poner en las sillas, delgados y planos, a modo de colchón, una mantita no muy grande y un pañal entre el cojín y la manta. 
También hay que ponerles los bebederos de plástico adentro, VACÍOS.
En el caso de que tengan que ponerles agua o comida, el personal de la aerolínea ya lo hará y pondrá una pegatina de lo que se les ha administrado en el mismo transportín.

Los gatos que viajan en bodega de animales tienen que pasar por el control pero se hace en una sala cerrada, a la que tienes que llevarlos junto con el personal que carga a los animales en pista. El proceso es el mismo, y ellos SÍ TE AYUDAN.
A estos animales los dejas después de este control, y ya los suben a la bodega.

Yo estaba algo histérica, así que pedí que me informaran cada vez que tenían que meter a los gatos en la bodega, para saber que estaban bien y que iban a ir en el avión conmigo... sobretodo en la escala. 
Así lo hicieron. En el embarque, llamaron por teléfono y me confirmaron que mis gatos estaban en el avión, y que estaban bien.
De nuevo, tengo que agradecerles su profesionalidad y tacto hacia nosotros y hacia nuestros animales.

Así que pobrecitos, ya no les volvería a ver hasta llegar a Vancouver...

La cabina de pasajeros

Para los gatos que viajan en cabina, se pueden llevar transportines rígidos o flexibles, de unas medidas máximas aceptadas por la aerolínea. Os informarán al respecto en el mostrador de la compañía (no lo haré yo porque estos requisitos pueden variar con el tiempo).

Los dos gatos que viajaron en cabina con nosotros fueron bastante tranquilos, dada la situación. 
Os recomiendo llevar mantas pequeñas o usar las de la compañía para abrigarlos a ellos dentro del transportín. 
Yo compré unos blandos, tipo bolsa de deporte con reja especial para gatos, porque es obligatorio llevarlos debajo del asiento delantero.  Se parecen a este.

Si el transportín es rígido las medidas son demasiado pequeñas y el animal estará más agobiado debajo del asiento. Yo elegí el flexible porque te permite que sea algo más amplio y el gato puede cambiar de posición más cómodamente.

También compré dos cuencos pequeños de plástico que llevé en la mochila, de manera que pude darles un poco de agua durante el viaje, echando de mi vaso al cuenco, y metiendo el cuenco dentro del transportín. Es más cómodo hacer esto en la sala de embarque que dentro del avión, pero si ves a tu gato algo deshidratado o muy nervioso, es bueno que puedas darle algo de agua. Algunos no beberán, otros sí. Cuando terminen, retira los cuencos.

Mantenlos bien abrigados, el aire acondicionado del avión puede ser bastante extremo para un gato... Ponles la manta dentro, y si se dejan, cúbrelos por encima a modo de capa, dejando la cabeza fuera. Mis gatos fueron así muy bien.

Si se mueven mucho y maúllan, ayuda que abras un poquito la reja del transportín y les acaricies. Lo justo para meter tu mano, y vigila que no saquen la cabeza... Tu contacto y olor les dará seguridad y les tranquilizará.

En principio tienes que llevarlos debajo del asiento delantero, entre tus pies. Yo lo hice así, pero al final del segundo viaje los gatos ya estaban bastante hartos, y los pusimos en nuestro regazo, siempre dentro del transportín. Los gatos nos miraban y se quedaron dormidos.
Las azafatas no nos dijeron nada ni nos llamaron la atención.
Pero para aterrizar los pusimos de nuevo debajo del asiento.

Otra cosa muy recomendable es llevar toallitas húmedas para limpiar a tu gato si tiene un pequeño escape... a veces pasa. Lleva también unos pañales de repuesto.
Mis gatos que fueron en cabina no orinaron ni defecaron, pero una que fue en bodega sí... estaba muy asustada. Cuando la recogí, la llevé a un lugar cerrado (lavabo, dentro de un coche) y pude limpiarla y cambiarla, sin sacarla del transportín. Ella misma se apartaba y estaba tan contenta de salir del avión y vernos que estuvo extremadamente sumisa.
Os aseguro que le vi el agradecimiento en la cara después  :)

Llegada al destino

Al llegar, los animales se recogen en un lugar especial, cerca de la recogida de maletas, pero en un mostrador de "equipajes especiales".
Junto con las armas de fuego, los instrumentos musicales... lo más normal del mundo, vaya. Pfff...

Mis gatos empezaron a maullar como locos cuando nos vieron llegar con las maletas, estaban temblando, meados y asustados, todo revuelto dentro del transportín...
Uf, yo me eché a llorar.
Sí soy una exagerada, pero qué le vamos a hacer... es muy fuerte ver a tus pequeños en ese estado.

Claro que en cuanto nos vieron, les cambió la expresión completamente.
Los llevamos a un lugar tranquilo, los limpiamos, cambiamos los pañales y mantas, les pusimos agua en los bebederos... Y se quedaron fritos. Totalmente dormidos. Pobrecitos, estaban agotados del viaje, del estrés, del ruido y el movimiento...

Sweet home... Seattle

Y ahora... ¡quién lo iba a decir! 
Cuando los metimos en el transportín, y luego en el avión, aquello parecía el fin del mundo.

Un mes después, están totalmente acostumbrados a su nuevo hogar, a su JARDÍN, a la naturaleza, a los animales, insectos, plantas, al aire limpio y al silencio...


Maya saliendo al jardín

He decidido escribir esta entrada para ayudar a todos aquellos que tengáis que viajar o mudaros con animales (especialmente gatos) por primera vez.
Fue una experiencia muy complicada para nosotros, y no fue fácil reunir toda la información CORRECTA de diferentes fuentes. 
Así que decidí resumirla toda y escribirla para facilitar las cosas y orientar a los que no sepáis por dónde empezar...
Espero que os sirva de ayuda, y si tenéis alguna pregunta al respecto podéis comentar aquí mismo. 
Procuraré responder rápido...
¡¡¡Feliz viaje!!!


9 comentarios:

Anónimo dijo...

Helena! Soc la Laia. Moltes gràcies per aquest escrit! Espero no trobar-me mai en aquesta situació, però si em toca segur que serà de gran ajuda la teva experiència!!! Us felicito per la feinada que vau tenir i lo bé que us en vau sortir! I a sobre els gats han guanyat en qualitat de vida (un jardí!!!!!!)

Petons!

Anónimo dijo...

Helena, fantástico escrito! felicidades! felicidades! maus, Al.

Perressa dijo...

Hola Helena, soy Vanessa, la humana de Mariluz o Grumpy. Me ha sido de mucha utilidad tu recuento. Sólo quería preguntarte. El transportín Vari que compraste es de la talla S?
Muchas gracias y mucha suerte en tu nueva vida en Seattle

Helena dijo...

Hola Vanessa,

Sí, el transportín Vari es de la talla S, el modelo más pequeño, para gatos. Ya verás que es más grande que un transportín común, los gatos tienen espacio para moverse de pie y es más ancho también.
(Lo he modificado en el texto para aclararlo).

Si tienes más preguntas puedes escribirme también a universogatuno@hotmail.com.

Un abrazo para ti y Mariluz/Grumpy, y FELIZ VIAJE!!!

Anónimo dijo...

Hola, he llegado hasta aqui desde tu blog que trata sobre el asma felino, muchas gracias porque la verdad es que no hay mucha información.
Me llamo Ana Belen,y tengo a Noa desde hace un año y dos meses.
La encontré en la calle y la adoptamos, es mi peque, después de algunos problemas con diarreas, que al final fueron debidos a parásitos intestinales, bien, pero hace unos cinco meses emprezó a presentar problemas respiratorios, al principio pensamos que eran bolas de pelo, pero al final es asma.
Comenzó nuestra odisea en busca del veterinario que nos pudiera ayudar, porque la verdad es que sobre este tema no hay mucha información.
Ahora la llevamos a una clinica veterinaria en la que nos han dado respuestas. Al principio le dabamos estilsona gotas.
Ellos nos recomendaron una inyección de corticoides,es medicacion de liberación prolongada, la primera la pusimos en marzo le duró 40 días hasta que le volvieron a aparecer los sintomas, la segunda en mayo y le ha durado dos meses, y en julio le hemos puesto la tercera, hace dos dias.
A ver como evoluciona. Que opinas, como te ha ido a ti, porque estoy muy preocupada.
Muchas gracias, un beso.

Helena dijo...

Hola Ana Belén,

Mi gato Hanky tiene asma desde que recuerdo, lo adopté hace unos 11 años y ahora se encuentra muy bien. Esto lo digo para animarte, ya que estás preocupada -normal-, porque al igual que las personas, un felino puede convivir con su asma y tener una vida normal. Todo depende de varios factores que pueden mejorar o empeorar su condición.

Lo primero, es saber el diagnóstico de los profesionales. ¿Te han dicho qué tipo de asma tiene? ¿Le han hecho placas para ver sus bronquios y pulmones? ¿Es asma alérgico...?

Sin duda te recomiendo que sigas el tratamiento veterinario de buenos profesionales, pero asegúrate de 2 cosas:
1) que tienen amplia experiencia con gatos
2) que tienen bastante experiencia tratando asma felino

Te digo esto porque como de todo, veterinarios los hay excelentes y los hay menos buenos... he visto muchas cosas en este mundillo proteccionista que habría preferido no encontrarme, pero de todo de aprende. Los hay especialistas en perros y otros en gatos, así como en distintas enfermedades.
Esta recomendación es la misma que te sugeriría acerca de un médico de humanos: los hay de medicina general, cirujanos, cardiólogos, oftalmólogos... mejor tratarse con el especialista del tema.
No te dé vergüenza preguntar a tu veterinario qué experiencia tiene tratando asma felino, cuántos casos lleva o ha llevado, y que te explique bien el pronóstico de Noa y cómo vivir con ello a la larga, no sólo tratando las crisis.

Otra cosa importante: los corticoides son necesarios para tratar muchas cosas, pero no es bueno para ningún gato abusar de ellos y emplearlos como tratamiento a largo plazo. Pueden repercutir negativamente en su salud y al fin y al cabo sólo tratan los síntomas, no el problema. Tu veterinario te puede explicar esto con detalle. Seguramente ahora necesita el tratamiento, pero pregunta a tu veterinario qué va a pasar dentro de unos meses.

Igual que el asma humano, es una condición que todavía no se puede "curar". Se tratan los síntomas, las crisis, se hace soportable y se tratan de evitar todos aquellos factores que pueden desencadenar un ataque o empeorar el sistema respiratorio en general.

Unas sugerencias generales que, aparte del tratamiento veterinario, pueden ayudar MUCHO a que tu gata no tenga crisis, o que sean más leves:

- pasar el aspirador en casa cada día
- no fregar el suelo con lejía, elige productos de limpieza naturales y sin vapores tóxicos
- no poner incienso en casa
- no fumar en casa
- la caja de arena: usar un material natural (fibras vegetales, de pino o abeto, de trigo, se comercializan para gatos); la arena barata de cemento o arcilla suelta un polvo que es muy perjudicial para su sistema respiratorio
- cambiarle el agua del bebedero todos los días (y si vives en una ciudad con un agua muy "dura", mejor darle agua mineral)
- cepillarle a menudo para evitar que trague tanto pelo
- mantener sus camitas, rascadores, etc. limpios
- ventilar bien la casa a diario
- evitar que se estrese
- comprobar que la comida no le provoque intolerancias o alergia

Estas son algunas de las cosas que hago, y a pesar de que Hanky fue diagnosticado con asma crónico -por varios veterinarios-, no ha tenido ninguna crisis en los últimos 8 años (!!!!!!!!)

Todo te lo comento a nivel personal, es lo que he comprobado que ayuda y lo que he aprendido después de dar mucha cortisona, muchos pinchazos, muchas mascarillas con inhaladores, muchas pastillas, gastar mucho dinero en facturas veterinarias y pasar noches sin dormir...

Ánimo y mucho cariño para Noa,
saludos

Helena

Ana Belén dijo...

Hola Helena:

Muchas gracias por contestar, estoy preocupada porque los síntomas empezaron en febrero, y aún no tengo las cosas claras, Noa es pequeña tiene año y tres meses y me da mucho miedo que los corticotides le dañen.
Este es el tercer veterinario que encontré y el único que me dió algo de luz, son dos hermanos y llevan dos gatos mas con asma. Son los únicos que me explicaron lo que es pero no le han hecho placas, lo único un análisis coprológico para saber si tenia parasitos pulmonares.
Como te digo, hasta que los encontré le daba estilsona gotas mañana y noche, y ellos fueron los que me dijeron que existía esta medicación que es de liberación prolongada, pero es lo que les pregunté y me pregunto, alivia los sintomas ahora y por un corto tiempo pero que pasa en el futuro, a largo plazo, porque no podemos cada 40, 50 ó 60 días pinchar corticoides.
Sobre eso no me han dado respuesta, me han dicho que no saben, que cuando empieze a darle de nuevo la crisis que observemos e intentemos poner lo mas tarde posible la inyección.
Estoy muy preocupada, me siento muy mal,porque no se que hacer, como me has comentado, en qué consisten las pruebas de alergia?, porque les dije que si le podian hacer pruebas de alergia, pero ellos no saben y aqui donde vivo en Málaga, que se supone que es una ciudad grande, no hay veterinario que sepa de este tema. He buscado y voy a seguir buscando, pero es desesperante, porque desde la última inyeccion que fue el martes 12 de julio, noto a Noa rara, está triste.
En casa hemos comprado un robot aspirador que ponemos a diario, la comida que le doy es Hill´s, pero me dieron de prueba Royal Canin y le gusta más, asi que le compraré ésta, que es específica para hembra menor de 7 años, castrada.
No fumamos, no ponemos incienso, le cambio el agua todos los dias y le damos agua mineral desde el principio, porque aqui el agua tiene mucha cal, la arena que le pongo son cristales, sabes cuáles son?, es mejor que le busque la de fibras vegetales?.
Muchas gracias por todo, ahora mismo Noa me está hablando y está aqui conmigo, es muy cariñosa, me sigue a todos lados.
Como me dices es cierto que lo importante no es sólo tratar la crisis del momento, sino saber que hacer a largo plazo, voy a seguir tus consejos muchísimas gracias de nuevo, no me canso de dartelas porque es desesperante verla así y no poderla ayudar, no saber que hacer, porque es cierto que al igual que con los humanos, en ellos tambien deberia haber especialistas en todas la materias.

Si no te importa puedo seguir hablando contigo, es que como tú has pasado por lo mismo me entiendes, y me puedes ayudar desde tu experiencia.

MUCHAS GRACIAS, UN BESO GRANDE.
Ana Belén.

Helena dijo...

Hola Ana Belén,

No te preocupes por los corticoides de momento, es sólo algo que considerar a la larga. Ahora lo importante es que se mantenga estable.
Yo no he visto hacer pruebas de alergia a un felino todavía... pero con paciencia y determinación se pueden identificar ciertos elementos que pueden desencadenar una reacción alérgica, sea en la piel, en el intestino, en la boca, en el sistema respiratorio, etc. Pero me temo que tendrás que hacerlo tú... esto no lo hace ningún veterinario, desgraciadamente.

En el caso de mi gato Hanky, lo que hice fue tratar de identificar estos alérgenos, retirando objetos, fibras, cambiando la comida, plantas, y todo lo que se me ocurría, uno a uno, hasta encontrar qué era lo que le estaba provocando las crisis asmáticas.
Finalmente encontré 2: el polvo y un tipo de comida seca (pienso) de una marca en concreto.
El asma se lo provocaba el polvo de la ciudad.
Por otro lado, la comida nueva le provocó una erupción en la piel de las patas traseras.
Así que a partir de ese momento me esforcé por mantener el suelo y todas las superfícies libres de polvo, limpiando a fondo sin removerlo (con aspirador, agua con jabón vegetal y paños limpios).
Cambié su comida, y pensé en todas las demás cosas que podrían afectarle, como el humo, los ambientadores químicos, etc. y las retiré de casa.

Poco a poco se fue estabilizando, y aunque durante los primeros años siguió teniendo algunos episodios asmáticos, la verdad es que no se podían comparar con las crisis del principio.
También ayudó cambiarme de casa, cuando me mudé a las afueras de la "gran" ciudad, a otra ciudad más pequeña y algo menos contaminada. Aún había bastante polvo en el aire, pero él mejoró bastante.

Hay otros elementos que no te cité en el mensaje anterior, como el aire acondicionado o sistemas de calefacción, que pueden afectar la calidad del aire que respiramos en casa.
Te puede ayudar a identificar qué es lo que le provoca las crisis respiratorias si llevas un diario donde anotas la frecuencia de la crisis, en qué hora suceden, qué estaba haciendo Noa en ese momento, y qué estabas haciendo tú. Es probable que en unos días o semanas puedas identificar un elemento en común en todos los ataques respiratorios.

También se me olvidó preguntarte si Noa ha tenido alguna enfermedad respiratoria previa a las crisis asmáticas: herpesvirus, calicivirus, bronquitis,...
La dificultad para respirar puede venir de una enfermedad no tratada o crónica.

No sé qué más sugerirte aparte de seguir el consejo de especialistas veterinarios.
Pero por favor insiste en que le hagan rayos x de tórax, ya que deben ver sus bronquios en distintas posiciones (al tomar las placas), y sobretodo descartar fracturas internas, edema pulmonar, tumores...
No quiero asustarte, es sólo un protocolo a seguir, ya que el asma de diagnostica por exclusión, es decir, cuando has probado todo lo demás y no has encontrado nada. Entonces dicen que es asma. ¡Así son las cosas! O sea que hasta que no descarten lo demás, todavía no te pueden asegurar que sea asma.

Helena dijo...

(continúo el mensaje)

Respondiendo a tus preguntas sobre la arena, si usas la de sílice (piedrecitas blancas), no se considera tóxica pero sí desprende un polvillo que puede ser irritante. Está bien, si no encuentras la vegetal, pero sobretodo que no sea perfumada.
Yo me decantaré siempre por las arenas de fibras vegetales o de cereales, que puedes encontrarlas en algunas tiendas o por internet (por ej. Zooplus, que ya he citado antes en esta entrada).

Respecto a la comida, es otra de las cosas que pueden desencadenar ataques asmáticos. Si se diera el caso de que, por ejemplo, Noa fuera celíaca, estaría teniendo reacciones severas de intolerancia al gluten que contienen la mayoría de piensos para gatos que se comercializan. Lo ideal, desde mi punto de vista y para todos los gatos en general -que no tengan problemas con dietas altas en proteínas animales-, es darles un pienso sin cereales de la calidad más alta posible.
En España se comercializan varios, para mí los dos mejores son Orijen y Acana.
Los gatos por naturaleza son carnívoros, así que es natural que la mayoría no asimile bien los cereales (¿dónde se ha visto un gato silvestre comiendo trigo en el campo...?)

Si te parece, lo dejo aquí y en adelante puedes escribirme al email:
universogatuno@hotmail.com

Espero que Noa mejore pronto, un abrazo a las dos,
Helena